Vestido de novia de invierno

El vestido de novia que nos encargó realizar Elena tenía que cumplir varios requisitos que ella consideraba indispensables. El primero y casi más importante a la hora de establecer los primeros detalles: la boda se celebraría casi en invierno, por lo que había que contar con que la novia no pasara frío. Desde el principio trabajamos sobre la inspiración de una firma francesa del agrado de Elena, adaptándola a su gusto, figura y necesidades.

Lo cierto es que la propuesta de Elena encajaba perfectamente con nuestras recomendaciones, y fue todo un placer confeccionar el vestido para su boda. Desde la primera visita quedó claro que Elena es una mujer con un gusto y elegancia exquisita. Tenía muy claro cómo quería que fuera el vestido de su boda y así nos lo transmitió. Decicimos que el material del vestido fuera crepe de seda y chantilly francés, con un escote de corazón en la parte frontal del vestido, y otro en forma de ‘V’ en la espalda.

Una particularidad de este vestido de novia es que tenía que estar preparado para el frío del invierno que hizo presencia en pleno noviembre para la boda de Elena. Para combatir el frío, confeccionamos una chaqueta de crepe de seda y corte a la cintura, entallada por costadillos y que permitió a Elena estar cómodo con su vestido durante toda la boda, tanto dentro como a la intemperie.