Un vestido inolvidable

Desde el principio Rosa tenía algo que nos cautivó. Ella es una mujer segura de sí misma que desde el principio tenía claro qué vestido quería para el día más especial de su vida. Rosa deseaba que el vestido fuera de “novia, novia”, es decir, buscaba un diseño romántico que tuviera bastante tela en la parte inferior, con un acabado muy elaborado pero que no pareciera un vestido clásico.

Con estas pautas, empezamos a trabajar en la creación de este inolvidable vestido. Barajamos presupuestos, seleccionamos telas y dimos muchas vueltas para acercarnos lo máximo posible al vestido de ensueño de Rosa.

Después de tener las telas definitivas, comenzamos a cortar, probar y diseñar. La parte superior del vestido creó algunas dudas: ¿le quedaba más bonito con mangas o sin ellas?, tuvimos que probar prototipos y modificar bocetos. Finalmente, Rosa decidió con nuestro consejo que la parte superior sería de tirantes con la espada descubierta. Las telas estaban elegidas, solo quedaba encontrar la forma perfecta.

Moldeamos directamente la tela sobre el cuerpo de Rosa, resaltando sus formas, estilizando las líneas de su cuello y colocando suavemente la tela para que moldeara sus formas sin ajustarlas. Finalmente, la pieza superior se hizo con una tela drapeada que favorecía la caída del vestido y las formas de la novia, con un favorecedor escote en forma de pico atado al cuello. La espalda quedó cubierta de exquisita pedrería que continuaba su diseño en la parte delantera remarcando la cintura de Rosa.

La parte inferior del vestido, la falda, se hizo en tul, como Rosa quería. Un vuelo exquisito que remarcaba cada movimiento de la novia con una caída vaporosa que quedaba enmarcada en color maquillaje generando contraste visual entre la parte de arriba y la de abajo, rompiendo el blanco extremo.

Fue un día espectacular, la boda comenzó en casa de los padres de la novia, donde Rosa se vistió peinó y maquilló, mientras todos los invitados la esperaban en la iglesia, impacientes y emocionados. La novia iba espectacular, un precioso recogido decorado al detalle complementaba la estética nupcial.

Estaba radiante, con su futuro marido, sus seres queridos que no la perdían un segundo de vista y los preparativos tan exquisitos y pensados que crearon para su gran día. Hubo sorpresas, emociones desbordadas, alegría y mucho amor. Rosa destacó sobre todos pero no solo por ser la novia, sino por su carisma, entusiasmo y actitud.

Para nosotros ha sido un vestido inolvidable, cada composición es un nuevo reto. Acompañaros en días tan especiales, formar parte de ellos es lo que nos llena y nos inspira cada día. ¡Felicidades!