Mi Vestido de Novia

Disfruté el proyecto de crear mi propio vestido de novia con una mezcla inmensa de emoción e ilusión. Me casé un 8 de diciembre en el maravilloso Casino Real de Murcia, al ser un mes frío, la idea que tenía al principio era cubrirme con un sweeter de cashmere con escote en barca y manga francesa, acompañado de una larga falda de capas y capas de tul plisado. Tengo que admitir que tenía varios diseños pensados y le di un par de vueltas a cada uno hasta llegar a tenerlo todo claro.

Del planteamiento inicial que tenía en mente nació la idea de un vestido compuesto por dos piezas, el color definitivo que elegí para ellas fue el blanco. Descarté la opción de utilizar el tul y con la idea de mantener el plisado decidí hacerlo en una tafeta para que pudiera aportarle un aspecto ligeramente satinado que le diera un toque especial.

La parte más entretenida y compleja resultó ser la del cuerpo. Me parecía interesante hacer un juego de transparencias y quería que tuviera una estética vintage, para conseguirlo aposté por  utilizar un corsé como base y una blusa. Para reforzar dicha estética pensé que el color vainilla encajaría perfectamente.

Por último, para cubrirme de la intemperie, diseñé cuidadosamente una pequeña capa montada a base de plumas que además de resultar bastante funcional, mostraba una apariencia suave y ligera, casi etérea. Este diseño a parte de adaptarse a la perfección a mi estilo personal, me permitió disfrutar de mi boda con una gran seguridad y sobretodo comodidad.

El tocado era una malla de rejilla que gracias a su versatilidad, cubría el rostro y a su vez decoraba de forma especial como un detalle del peinado, gracias a esto y al peinado con ondas junto con el maquillaje, se completó y se cumplió el look de novia que siempre había querido.